viernes, julio 29, 2005

Los archivos perdidos de Orion: Camelot 3000

Imagínate la escena

Año 3000, invasión alienígena sobre Inglaterra, joven mancebo escapa de una patrulla invasora despertando del letargo al Mago Merlín y a Arturo de Pendragón, se reactivan los Caballeros de la Tabla Redonda, conspiraciones, muertes, hostias y espadas, Morgana y Morded, mas espadas y hostias, mujeres y líos de cama, viajes espaciales, contrainvasiones, sacrificios y amargas victorias...

Así se podría resumir los 12 números de la serie Camelot-3000 que publico DC entre 1982 y 1985. Se trata de una singular obra que fue editada sin censura, en papel de gran calidad y con distribución exclusiva en librerías especializadas. Mike W. Barr realizaría un mas que competente trabajo que lograría brillantes reconocimientos en la industria a mediados de los 80, y que siempre se le asociaria a dicha obrauna de las más personales del autor (como tambien seria posteriormente The Maze Agency). Ha y que decir, sin embargo, que en cierta manera sería eclipsado por cierto personaje bigotudo, un dibujante britanico treintañero surgido de la cantera de 2000AD y criado en el seno de Juez Dredd desde finales de los años 70..., Brian Bolland.

Porque si hay una obra asociada a él, es sin duda, Camelot-3000,su primer trabajo importante para la industria norteamericana y sin duda las paginas que le consagraron fueron las sempiternas aventuras artúricas a la sombra de Star Wars. Cada viñeta, cada pagina, la composición y distribución, la narración..., eran impecables y brillantes desde la primera pagina del nº1 hasta la memorable (y entrañable) ultima pagina del nº12.

Pasarían tres años (y 312 paginas) para completar tan magna obra, pero ya merecía la pena la espera de un trabajo tan redondo de ambos autores pero que, como ya hemos comentado, sirvió como vehículo de lucimiento de un espectacular (y lentísimo) Brian Bolland y no nos olvidemos de las tintas de Terry Austin.


No hay que desmerecer el trabajo del siempre eficaz y competente Mike Barr. Simplemente quedo eclipsado sin remedio ante el tremendo grafismo del britanico. No obstante que 12 numeros se puedan resumir en 3 lineas no quita que el desarrollo de la historia esté francamente trabajado y muy especialmente el profundo desarrollo de personajes que se marca desde el primer momento con el prota, que sirve como vehiculo narrativo a la recreacion de los mitos arturicos. El joven Thomas Prentice, rodeado de Merlin y Arturo con sus mentalidades de la Edad Media, los recuperados y reencarnados, Lancelot, Ginebra, Kay, Galahad(reencarnado en un Samurai), Gawain (un Sudafricano), Perceval (en un, un...,mejor verlo para creerlo) y, particularmente el caso de Sir Tristan, reencarnado en una mujer al que le tira todo el mundo los tejos, incluyendo nuestro amancebado heroe Tom, y que acaba asumiendo que a la nueva Tristan le sigue gustando (de manera muy explicita) Isolda...(y que le permitio a Mike Barr reexplorarlo años despues con su serie Mantra).

Vuelven los celos, las envidias, las muertes, los sacrificos heroicos, los planes de Morgana y Mordred con los alienigenas (que no son tan, tan como parece..)..y Arturo Pendragon,siempre cargado de responsabilidad, el circulo siempre se repite, ya sea en el año 1.000 o 3.000, están condenados a repetir los mismos pasos y a dejar algo que siempre quedará, la Justicia y Esperanza. Y son en esas ultimas paginas de aquellos dos Tomos Retapados Amarillos de Zinco donde se ve el significado de esas palabras.

Léanlo, pasaran un rato agradable recordando que los años 80 fueron, sin duda, los mejores.