martes, abril 11, 2006

Batman & Drácula

Esta semana la voy a dedicar por completo a Batman. La razón no tiene nada que ver con que en breve comencemos a ver gente disfrazada como el Señor de la Noche (o algo así) desfilando por nuestras calles en las procesiones. La cosa tiene más que ver con que por fin ha terminado el coleccionable del murciélago y la estupenda serie de tomitos Las Aventuras de Batman. Además me he decidido a merendarme de un tirón durante esta esta semana toda la lectura acumulada que que se me ha ido quedando en lo respectivo a Batman. Ya os diré al final de la semana cuál es el resultado del experimento.

Para empezar no me quería quedar sin comentar el especial Batman & Drácula que ha publicado recientemente Planeta. El tomo agrupa los tres volúmenes de una saga 'Otros Mundos' que realizara el equipo creativo formado por Doug Moench y Kelley Jones entre 1992 y 1999 en los tres volúmenes Batman: Red Rain, Batman: Bloodstorm y Batman: Crimson Mist.

No es muy habitual en este blog escribir reseñas de comics que no me hayan convencido (empezamos bien) pero es hacía mucho tiempo que no me llevaba un desengaño como éste. Para empezar, desde siempre he sido fan de Batman y también de las historias de vampiros. Además había oído hablar muy bien sobre estas historias, al menos sobre Red Rain y llevaba años con la espina clavada de no haberla leído cuando en su tiempo lo editó Zinco. Pero quizá la mayor decepción es el completo desaprovechamiento de una premisa con tanto juego. No es tanto el encaramiento entre Batman y Drácula, dado que con todo lo que se ha hecho sobre ambos, podíamos esperar cualquier cosa. Lo realmente potente del concepto de este tomo era la idea de Batman como vampiro. La verdad es que tampoco es una idea demasiado original si tenemos en cuenta que Batman es un ser que sólo sale de noche, que es una especie de leyenda urbana, que se oculta en las sombras, que parte de la idea de un murciélago y que parece siniestramente sobrenatural. Pero sólo el hecho de ver desarrollado este concepto pone los pelos de punta y de punta se han puesto tras este tomo, pero por otros motivos.

En realidad la saga debía haber empezado y terminado con Red Rain. Doug Moench habría salido airoso, porque si bien Drácula no es el ser de arrolladora presencia que muchos esperábamos, la historia cumple (aunque no sorprende) con lo esencial que le podíamos pedir a la historia. Sin embargo, cuando se publicó, fue un éxito de ventas y eso motivó las secuelas (malditos años noventa!). Las partes segunda y tercera van empeorando progresivamente. Si Tormenta de sangre aún logra mantener el tipo, a ratos, por el interés que siempre tiene una historia del Joker, Niebla Carmesí nos presenta una resurrección forzada de Batman para una historia cuya única excusa es meter a todos los villanos de su galería en este 'otro mundo'.

Por su parte, Kelley Jones es el portadista adecuado para estas obras. Y digo portadista. En las portadas es donde sus 'estilizaciones anatómicas' y sus carencias narrativas menos molestan. Además contamos con el punto del gran uso de la iluminación y sentido de la composición que posee este hombre (algo tenía que tener). Sin embargo a este discípulo de Bernie Wrightson le queda un largo trecho hasta siquiera acercarse a su maestro. Además de las desproporciones anatómicas que en varias ocasiones cantan mucho más a descuido que a recurso de estilo, lo más flojo en Jones es sin duda el aspecto narrativo. Es cierto que las escenas dramáticas son el punto fuerte de este dibujante, pero casi en cada página llega a cortar la acción para insertar una de sus 'postalitas siniestras'.

Para colmo, la desaparición de los fotolitos a la hora de producir los comics está haciendo cada vez más habitual que muchas páginas de comic (como algunas del que nos ocupa) aparezcan impresas con una calidad bastante pobre donde casi hasta se pueden ver los píxeles.

No voy a continuar despotricando sobre este comic ya que es algo que nunca me ha gustado. Sólo quiero concluir diciendo que si os gustan las historias de vampiros y además sois fans de Batman de toda la vida, será mejor que os lo penséis dos veces antes de comprar este comic si nos os queréis llevar un cabreo como el mío